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La atención podológica de los diabéticos será gratuita antes de verano
miércoles, febrero 25, 2009, 11:54 AM

Los enfermos de diabetes que sufran alguna afección en los pies derivada de esta enfermedad podrán recibir antes de verano de forma gratuita la atención podológica que requieran, según ha informado hoy el Govern en un comunicado.

Casi la mitad de los enfermos de diabetes de Cataluña, unos 170.000, podrán beneficiarse de esta nueva prestación sanitaria que se aplicará dentro de tres meses, cuando entre en vigor en Decreto aprobado hoy por el Gobierno.

El departamento de Salud invertirá 9,5 millones de euros al año para proporcionar gratuitamente este tratamiento preventivo, que hasta ahora no estaba incluido en la cartera de servicios comunes de la sanidad española.

El llamado "pie diabético" es una de las principales afectaciones de los enfermos de diabetes, que provoca úlceras severas hasta el punto de requerir, en algunos casos, amputaciones por gangrena.

Salud calcula que un 49% de los diabéticos catalanes tiene necesidad de tratamientos podológicos preventivos, que permiten reducir los riesgos del pie diabético, mejorar la calidad de vida de los afectados, además de "rebajar los costes hospitalarios y los derivados de las bajas laborales.

Según la conselleria de Salud, las personas que podrán acogerse a la atención podológica gratuita son los pacientes diabéticos "con más de diez años de evolución" o que presenten "complicaciones ya diagnosticadas"
asociadas a la diabetes, como "la neuropatía o la vasculopatía".

Los diabéticos que presenten alguna lesión en el pie "tipo Helomas, Onicriptosis o úlceras neuroprácticas" o que necesiten "tratamiento ortopodológico" para trastornos estructurales o de la marcha también podrán solicitar el tratamiento.

También podrán beneficiarse de la medida los pacientes con problemas físicos, sociales o familiares (edad, dificultad de visión, de movilidad o dependencia) que precisen de atención podológica.

Para acceder al nuevo servicio, los diabéticos deberán dirigirse a su médico de cabecera del Centro de Atención Primaria (CAP) o al endocrino de un centro especializado, quienes les prescribirán la atención podológica.

El usuario podrá escoger un podólogo autorizado de la lista facilitada por el CAP o por el centro especializado y deberá ser visitado en un término de diez días.

Hasta ahora, sólo Andalucía y Castilla-La Mancha ofrecían el tratamiento podológico en el catálogo de servicios sanitarios gratuitos aunque solamente Cataluña ha aprobado una regulación específica para ello.


¿Qué es una úlcera del pie diabético?

Una úlcera del pie diabético es una úlcera abierta o una herida que se presenta mayormente en la parte inferior del pie en aproximadamente el 15% de los pacientes con diabetes. De esas personas que desarrollan una úlcera en el pie, el 6% será hospitalizado debido a infección u otra complicación relacionada con la úlcera.
La diabetes es la causa principal de amputaciones no traumáticas de las extremidades inferiores en los países desarrollados, y entre el 14% y el 24% aproximadamente de los pacientes diabéticos con úlcera en el pie deben someterse a una amputación. No obstante, las investigaciones han demostrado que el desarrollo de una úlcera del pie puede prevenirse.

Según se calcula, en 1995 hubo 135 millones de personas en todo el mundo con esta enfermedad, una cifra que probablemente haya aumentado a 154 millones en el año 2000. Para el año 2025, se proyecta que habrá 300 millones de personas con diabetes en todo el mundo. La gran mayoría de los diagnósticos nuevos será de diabetes tipo 2 (no insulino dependiente), con un incremento del 42% de los casos en países desarrollados y un incremento del 170% en los países en vías de desarrollo.

¿Quién puede tener una úlcera del pie diabético?

Cualquiera que tenga diabetes puede desarrollar una úlcera del pie, aunque los hombres mayores tienen más probabilidades. Las personas que utilizan insulina están en mayor riesgo de desarrollar una úlcera del pie, ya que son pacientes que padecen cardiopatías, y trastornos oculares y renales relacionados con la diabetes. Tener sobrepeso y consumir alcohol y tabaco también desempeña un papel en el desarrollo de las úlceras del pie.

¿Cómo se forman las úlceras del pie diabético?
Las úlceras se forman por medio de una combinación de factores, como la falta de sensibilidad en el pie, la mala circulación, las deformidades del pie, la irritación (como fricción o presión) y un traumatismo, y la duración de la diabetes. Los pacientes enfermos de diabetes durante muchos años pueden desarrollar neuropatía, que es la reducción o la falta de sensibilidad en los pies debido al daño nervioso causado por los altos niveles de glicemia en el transcurso del tiempo. El daño nervioso suele presentarse sin dolor y es posible que la persona desconozca que tiene el problema.

El podólogo que lo atiende puede examinarle los pies en busca de una neuropatía con una herramienta simple e indolora denominada monofilamento.
Hay riesgo de formación de úlcera si el paciente no puede sentir el monofilamento cuando se presiona contra el pie de manera suficiente como para doblar el instrumento. Se le pide al paciente que diga “sí” cada vez que sienta el filamento. No sentir el filamento en 4 de... los 10 sitios es 97% susceptible y 83% específico en relación con la identificación de la pérdida de la sensación de protección.

La enfermedad vascular puede complicar una úlcera del pie, reducir la capacidad del cuerpo para cicatrizar y aumentar el riesgo de infección. Los incrementos en el nivel de glicemia pueden reducir la capacidad del cuerpo para combatir una posible infección y prolongar la cicatrización.

Cómo puedo prevenir una úlcera del pie?

La mejor manera de tratar una úlcera del pie diabético es prevenir su desarrollo en primera instancia. Entre las pautas recomendadas se incluye consultar a un podiatra periódicamente. Éste puede determinar si está en riesgo de desarrollar una úlcera del pie e implementar estrategias para su prevención.

Usted está en riesgo si:

* padece de neuropatía,
* tiene mala circulación,
* tiene una deformidad del pie (p. ej., juanete, dedo martillo),
* utiliza calzado inadecuado,
* no controla el nivel de azúcar en sangre.

Reducir factores de riesgo adicionales como fumar, beber alcohol, tener colesterol alto y niveles elevados de glicemia son importantes en la prevención y el tratamiento de una úlcera del pie diabético. Usar el calzado y las medias adecuados es muy importante para la reducción de los riesgos. El profesional médico que lo atiende puede aconsejarlo a la hora de seleccionar los zapatos adecuados.
Aprender a examinarse los pies es fundamental para notar un posible problema lo antes posible. Examínese los pies todos los días, especialmente entre los dedos y la planta, en busca de cortes, moretones, grietas, ampollas, enrojecimiento, úlceras y cualquier signo de anormalidad. Siempre que consulte a un prestador de atención médica, quítese los zapatos y las medias para que éste pueda examinarle los pies. Informe los problemas que observe lo antes posible, por más “simples” que parezcan.

La clave para una buena cicatrización de la herida es la atención médica podiátrica periódica para garantizar el siguiente “patrón oro” de la atención:

* disminución del nivel de glucemia,
* desbridamiento adecuado de las heridas,
* tratamiento de infecciones,
* desinfección periódica,
* reducción de la fricción y la presión,
* restauración del flujo sanguíneo adecuado.

El antiguo dicho “más vale prevenir que curar” nunca fue tan adecuado como cuando se trata de la prevención de la úlcera del pie diabético.

Si ya tiene diabetes. . . HAGA LO SIGUIENTE:


Lávese los pies todos los días.
Use un jabón suave y agua tibia, lávese los pies todas las mañanas o antes de irse a dormir. Séqueselos cuidadosamente con una toalla suave, en especial entre los dedos, y use talco en polvo para absorber la humedad de los pies. Si la piel está seca, use una buena crema humectante todos los días, pero sin aplicarla entre los dedos del pie.

Examínese los pies y los dedos todos los días.
Examínese los pies todos los días en busca de cortes, moretones, úlceras o cambios en las uñas de los dedos, como engrosamiento o decoloración. Si la edad u otros factores complican el autoexamen, pídale a alguien que lo ayude o utilice un espejo.

Adelgace.
Las personas con diabetes frecuentemente tienen sobrepeso, hecho que prácticamente duplica el riesgo de complicaciones.

Use medias suaves y gruesas.
Las medias de una combinación acrílica se ajustan bien, pero evite las medias remendadas o aquéllas con costuras, ya que pueden hacer fricción o formar ampollas u otras lesiones en la piel.

Deje de fumar.
El tabaco puede contribuir a problemas de la circulación, lo que puede ser especialmente problemático en pacientes con diabetes.

Haga ejercicios.
Como medio para no aumentar de peso y para mejorar la circulación, caminar es una de las mejores formas de hacer ejercicio para el paciente diabético. Caminar también es un excelente acondicionador para los pies. Asegúrese de utilizar un calzado deportivo adecuado al hacer ejercicio. Pregúntele a su podiatra/podólogo qué es lo mejor para usted.

Consulte a su podólogo.
Los controles periódicos al médico/podiatra (al menos anualmente) son la mejor manera de asegurarse de que los pies sigan sanos.

Al comprarse calzados nuevos, asegúrese que sean de la medida correcta y le calcen bien.
Los zapatos son de suma importancia para los diabéticos puesto que, si los zapatos no calzan bien, son la causa de más de la mitad de los problemas que originan amputaciones. Dado que el tamaño y la forma del pie pueden cambiar con el tiempo, todos deben medirse los pies por un zapatero experimentado siempre que compren un nuevo par de zapatos.

Los zapatos nuevos deben calzar cómodamente al comprarse y no deben requerir un período de “amoldamiento”; así y todo, se recomienda usarlos durante breves períodos al principio. La parte superior de los zapatos debe ser de cuero o lona, se deben ajustar en largo y ancho al pie, debe haber un espacio para que los dedos se muevan con libertad, y deben ser acolchados y resistentes.

No camine descalzo.
Ni siquiera en su casa. Caminar descalzo en el exterior es particularmente peligroso debido a la posibilidad de cortes, caídas e infección. Cuando esté en su casa, use pantuflas. Nunca camine descalzo.

No utilice zapatos de tacón, sandalias ni zapatos puntiagudos.
Estos tipos de calzado pueden ejercer presión innecesaria sobre las partes del pie y contribuir a trastornos óseos o articulares, como también a úlceras diabéticas. Asimismo, deben evitarse los zapatos abiertos y las sandalias con tiras entre los dos primeros dedos.

No beba en exceso.
El alcohol puede contribuir a desarrollar neuropatía (daño nervioso), una de las consecuencias de la diabetes. Beber puede acelerar el daño asociado a la enfermedad, dañar más nervios e incrementar la posibilidad de no advertir un corte o una lesión aparentemente más leve.

No use ropa demasiado ajustada en las piernas.
Los calcetines y las fajas altas hasta el muslo o hasta la rodilla puede restringir la circulación en las piernas y los pies, al igual que las medias de los hombres si el elástico es demasiado ajustado.

Nunca intente quitar callosidades, callos o verrugas usted mismo.
Los preparados comerciales de venta libre que quitan verrugas o callos deben evitarse, ya que pueden quemar la piel y ocasionar un daño irreparable al pie de un diabético. Nunca intente cortar callos con una hoja de afeitar o cualquier otro instrumento, ya que el riesgo de cortarse es demasiado alto y estas heridas suelen generar úlceras o laceraciones más graves. Consulte al médico/podiatra para obtener ayuda en estos casos.


Recuerde que el desarrollo de una úlcera del pie se puede prevenir en muchos casos si sigue algunos consejos sencillos sobre el estilo de vida y consulta a su podólogo.

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