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Déle vacaciones a sus pies...
lunes, agosto 3, 2009, 05:52 AM

Si durante esta época del año usted cuenta con algunos días de descanso, contemple la posibilidad de brindarle atención a sus pies.

Si durante esta época del año usted cuenta con algunos días de descanso, contemple la posibilidad de brindarle atención a sus pies, cosa que difícilmente puede llevarse a cabo por el intenso ritmo de vida en que vivimos.

Con los siguientes consejos logrará al mismo tiempo que sean saludables y bellos, ¿qué le parece? Si pensamos en las exigencias a las cuales sometemos a nuestros pies por el ritmo de vida que llevamos, será lógico entender que sufran problemas o daños en los cuales no reparamos hasta que se hacen presentes.

En otras palabras, no prevenimos posibles lesiones o afectaciones que podrían no presentarse si tenemos ciertos cuidados.

Para hablar de la salud de los pies tendremos que empezar por su higiene, de manera que a continuación se mencionan algunos consejos que le redituarán excelentes resultados.

Limpieza. El mal olor generado en los pies se debe a factores como sudor excesivo, acumulación de células muertas, presencia de bacterias y nula ventilación del calzado, sobre todo de zapato tenis empleado por deportistas, lo que genera desagradable mezcla al olfato que se debe casi siempre a falta de aseo.

Lo ideal es lavar los pies con agua y jabón neutro, por lo menos dos veces al día, secar muy bien, insistiendo en el área entre los dedos para evitar la aparición de hongos.

Para hacer más efectiva esta protección aplique en el interior del calzado talco o polvos secantes elaborados a base de óxido de zinc, y use calcetines limpios (los de algodón absorben mejor la sudoración) cada vez que se asee.

Exfoliación. Mezcle un poco de sal gruesa con aceite de almendras dulces y de masaje a lo largo y ancho de cada uno de los pies; para enjuagarlos utilice agua tibia.

La limpieza de impurezas será profunda y podrá notarlo en la suavidad de la piel. Pedicure.

Introduzca los pies en una bandeja con agua tibia y déjelos remojar durante varios minutos.


Debe secar perfectamente ese pie y, al terminar, repetir la operación con el otro.

Enjuáguelos nuevamente con agua tibia; séquelos perfectamente. Ahora bien, resulta de vital importancia brindar atención a los pies después de las largas jornadas cotidianas, pero si no hay tiempo para hacerlo inténtelo durante los fines de semana o en los periodos de descanso.

A continuación algunos consejos que le serán de gran utilidad: Pediluvio. Se llama así al hecho de dejar los pies sumergidos en agua durante algunos minutos, con el fin de relajarse y recuperar energías, o bien para reblandecer piel y uñas.

Para ello, hay que depositar agua entre caliente y tibia en una palangana, de manera que al sumergir los pies el líquido llegue a los tobillos.

Para multiplicar los efectos se puede añadir un poco de sal gruesa, o unas ramitas de pino o salvia para eliminar las impurezas del día.

Finalmente, dé una ducha rápida a los pies con agua fría, lo cual logrará reactivar la circulación y aliviará la sensación de cansancio.

Masaje. Cada vez que se ponga crema puede aprovechar para brindar ligero masaje a los pies, que bien se lo merecen; recuerde que debe hacerlo desde los dedos hacia los tobillos y mediante movimientos circulares.

Igualmente para reactivar la circulación se recomienda rodar pequeña pelota bajo las plantas de los pies, es decir, haciendo presión con ellos sobre la esfera, que bien puede ser de madera o plástico.

Descálcese. Libérese de los zapatos y camine con los pies descalzos, preferentemente sobre arena, hierba o cualquier superficie que no esté totalmente plana.

Al tener que adaptarse al terreno, el pie recibe beneficioso masaje que le devuelve movilidad y firmeza a los músculos que no se utilizan cotidianamente.

Ejercicio. Procure caminar primero de puntas y luego con los talones; haga girar los tobillos y trate de ejercitar los dedos contrayéndolos y extendiéndolos, o bien, intentando tomar objetos con ellos.

Todo esto cumple la importante función de activar la circulación, así como de disminuir hinchazón y cansancio.


Calzado. Durante los días de descanso use calzado abierto para mejor transpiración. Sin embargo, al volver a la vida rutinaria escoja zapatos con la parte delantera ancha, de manera que los dedos no se compriman entre sí.

Tome en cuenta también que entre la punta de los dedos y la del calzado debe haber un espacio libre, sin que ello signifique que el pie se deslice con demasiada holgura dentro de él.

El tacón no deberá rebasar 3 centímetros, pero tampoco será completamente plano. De ser posible no repita el mismo par dos días seguidos, pues es importante que los zapatos se ventilen y sequen bien.

Finalmente, destacamos los problemas más comunes que afectan la salud de los pies, y ante los cuales debemos mantener mucha atención, no sólo en el periodo vacacional: Paroniquia.

Infección en los tejidos que rodean a cada uña, regularmente causada cuando alguna de éstas se entierra o encarna, ya sea por inapropiado corte de las mismas, uso de zapatos apretados, lesiones en áreas cercanas o por tendencia a heredar el problema; resulta más notoria, y dolorosa, en el dedo "gordo" o primer ortejo.

De no recibir atención oportuna, la piel tenderá a enrojecer y a presentar pus, lo que denotará posible infección e imposibilitará calzar zapatos cerrados.

Para evitar la lesión procure cortar las uñas cada 3 o 4 semanas, haciéndolo en forma transversal, sin redondear las esquinas, ni dejándolas demasiado pequeñas; tampoco excave en las orillas con tijeras u otros objetos con punta, ya que puede aumentar dolor y daño.

Asimismo, no use zapatos de punta estrecha o que le aprieten. Callos. Una de las causas principales de dolor en pies son los callos, es decir, engrosamiento de la piel sobre el hueso en forma de "almohadilla"; se origina como respuesta a fricción repetida con el calzado.

Para evitar el problema, tendrá que recurrir al especialista (podólogo) para que lo retire con instrumento filoso (escalpelo).

Tenga en cuenta que las mujeres son más propensas a desarrollar callos por el tipo de zapato que usan (estrecho, puntiagudo y alto), aunque los hombres no son ajenos al problema, sobre todo si consideramos el uso frecuente de botas "vaqueras" con punta o calzado muy ajustado.

Onicomicosis. Infección altamente contagiosa causada principalmente por un hongo llamado dermatofito (las variedades más comunes son trichophyton rubrum y trichophyton mentagrophytes), cuyo alimento preferido es la queratina, sustancia básica de las uñas que al faltar causa que éstas se debiliten y se tornen demasiado gruesas, astilladas y de color amarillo.

Afecta con mayor frecuencia a los pies debido a que se encuentran la mayor parte del tiempo en ambiente cerrado y húmedo.

Para acabar con el problema se cuenta con diversos medicamentos cuyas sustancias activas (terbinafina, itraconazol y fluconazol) han demostrado que matan al hongo desde adentro; se suministran vía oral, lo que permite reducir considerablemente la duración del tratamiento y evitar que la uña se infecte nuevamente; cremas, ungüentos, pomadas y/o talcos antimicóticos de venta libre son igualmente efectivos, pero los resultados se verán a más largo plazo.

Pie de atleta. Proceso infeccioso fácilmente contagiable producido por el hongo trycophyton que se manifiesta en plantas de los pies y entre los dedos, (especialmente en el tercero y cuarto); genera mal olor, comezón, ardor y grietas.

Para enfrentar al microorganismo se pueden aplicar cremas, ungüentos, pomadas y/o talcos antimicóticos de venta libre, siguiendo puntualmente las indicaciones proporcionadas por el fabricante; en los casos más severos, el médico puede indicar la administración de medicamentos orales.

A manera de protección, al igual que en la onicomicosis, use sandalias para proteger a los pies en albercas o baños públicos, manténgalos ventilados periódicamente y procure adecuada higiene.

Verruga plantar. Se denomina de esta forma a las verrugas en las plantas de los pies ocasionadas por uno de los 90 tipos del virus del papiloma humano.

Crecen hacia dentro debido a la presión ejercida al estar de pie o caminar, por lo que son lesiones muy dolorosas (más notorias cuando la persona camina) y pueden generar sangrado leve al interior de la lesión.

Una vez identificado el problema se pueden prescribir, de acuerdo al avance de la afección, diversos tratamientos, los cuales incluyen soluciones y pomadas que contengan como principios activos ácidos salicílico y láctico, sustancias que ablandan el tejido para su eliminación y debilitan al virus, el cual también puede erradicarse al exponerlo a una fuente especial de calor intenso (electrocauterización) o de congelación (crioterapia) utilizando nitrógeno directamente en la lesión.

Para prevenir el desarrollo de verrugas plantares es necesario cambiar diariamente los calcetines o medias, así como el calzado.

Asimismo, evitar el contacto directo con personas infectadas, no compartir zapatos, calcetines, medias o toallas con otras personas, y mantener los pies limpios y secos.

¡Atención!, las personas con diabetes pueden sufrir bloqueo de los estímulos nerviosos y no sentir pequeñas lesiones, por lo que es recomendable que visiten con regularidad al podólogo.

Además, este especialista puede enseñar métodos para revisar todos los días el... estado de sus extremidades y prevenir el surgimiento o evolución desfavorable de heridas. La recomendación final es que no nos olvidemos de nuestros pies, los cuales sólo piden unos minutos de atención de vez en cuando, y a cambio de ello seguirán sanos y funcionales por mucho tiempo.

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