en Google en podologiaalicante.com

Degeneración articular mediotarsiana
sábado, octubre 2, 2010, 10:08 AM


INTRODUCCION
La artrosis del pie pasa con frecuencia inadvertida, (incidencia superior a la considerada clásicamente). Generalmente afecta a una articulación o un grupo articular restringido con la misma unidad funcional. Las articulaciones del arco interno están más solicitadas a todos los niveles, especialmente en deportistas, lo que explica el predominio interno de la patología degenerativa.
La afectación de la articulación astragaloescafoidea es secundaria a múltiples procesos, generalmente tras un traumatismo o por sobrecarga mecánica del arco de estabilización lateral. El análisis minucioso de los signos clínicos y radiográficos permite determinar la relación de la artrosis astragaloescafoidea con algunos casos de pie doloroso.
ANATOMIA Y BIOMECANICA
El pie es una compleja estructura diseñada para la marcha, que proporciona soporte al organismo. Es necesario conocer en detalle su anatomía y biomecánica para entender las anomalías que presenta y poder realizar un diagnóstico preciso.
La articulación mediotarsiana o de Chopart une el tarso anterior y el posterior, está compuesta por la articulación calcaneocuboidea en el lado externo y la articulación astragaloescafoidea y/o escafocuneiforme en el lado interno. Vista desde el dorso del pie, tiene la forma de una S itálica, con una convexidad anterior en la zona interna y una concavidad anterior en el lado externo.
La articulación astragaloescafoidea une la cabeza del astrágalo y la cavidad glenoidea formada por la cara posterior del escafoides, la superficie articular anterointerna del calcáneo y la cara superior revestida por cartílago del ligamento calcaneoescafoideo inferior.
Cinco ligamentos refuerzan esta articulación:
1. El ligamento astragalocalcáneo anterior o interóseo.
2. El ligamento astragaloescafoideo superior.
3. El ligamento calcaneoescafoideo inferior.
4. El ligamento interno, haz superficial del ligamento lateral interno de la articulación tibiotarsiana.
5. El ligamento calcaneoescafoideo externo, rama interna del ligamento de Chopart o ligamento en Y.
La articulación mediotarsiana, junto con la articulación subastragalina, permiten los movimientos de abducción, adducción y de rotación alrededor del eje longitudinal del pie. Los movimientos de abducción y adducción se realizan preferentemente en la articulación mediotarsiana y los de rotación en la subastragalina. Estos 2 tipos de movimientos están asociados, constituyendo los movimientos de torsión del pie que se realizan alrededor de un eje oblicuo hacia delante, dentro y arriba. Este eje es perpendicular a la dirección general de la cabeza del astrágalo y la cara anterior del calcáneo. La articulación astragaloescafoidea es la que posee mayor movilidad dentro del complejo articular de Chopart; siete grados en los movimientos de flexión dorsal-flexión plantar y 17,7 ° en los de pronación-supinación.
FISIOPATOLOGIA, INCIDENCIA Y ETIOLOGIA
La patología degenerativa articular comienza en el cartílago hialino (estructura avascular que depende del fluido extracelular para su nutrición). Una falta de normal uso o lesión del cartílago provoca el inicio de los cambios degenerativos. El desgaste que experimenta el cartílago estimula la neoformación ósea apareciendo osteofitos y esclerosis subcondral. En la Radiografía se observan cambios productivos, más que los destructivos.
La artrosis del pie, en su conjunto, es una patología de disfunción, afectando a uno o varios de los sistemas articulares funcionales del pie. El sistema propulsivo incluye la articulación tibiotarsiana y las articulaciones de los dedos. El sistema de estabilización lateral asegura la adaptación del pie al suelo y está constituido por el conjunto dinámico del retropié (articulaciones subastragalina y mediotarsiana) y la articulación de Lisfranc. Predominan los cambios artrósicos en las articulaciones con función propulsiva (hallux rigidus, 59%, y artrosis de la articulación de Lisfranc, 14%).
La artrosis de la articulación mediotarsiana o de Chopart representa el 9% de las artrosis del pie. Afecta con más frecuencia a la vertiente interna de la interlínea articular astragaloescafoidea o escafocuneiforme, especialmente en deportistas, interesando excepcionalmente a la articulación calcaneocuboidea.
La artrosis primaria es prácticamente inexistente en el pie, a excepción de la primera articulación cuneometatarsiana. Podemos incluir esta articulación junto a la clásica afectación de las manos (articulaciones interfalángicas y primera carpometacarpiana). La inmensa mayoría de las artrosis son secundarias a una sobrecarga mecánica en una o varias articulaciones, sobre todo ligado a trastornos estáticos del pie (usualmente traumáticos). Generalmente las artrosis dolorosas y que plantean verdaderos problemas terapéutico son de origen traumático (fracturas del calcáneo esencialmente). Los microtraumatismos y la sobrecarga dinámica desempeñan un papel muy importante en la presentación de algunas artrosis del pie, especialmente en los deportistas. La afectación del cartílago articular puede ocurrir directamente debido a la extensión intraarticular de una fractura. El fallo en restaurar el normal alineamiento articular altera las fuerzas biomecánicas, causando un desgaste desigual del cartílago, lo cual conduce al inicio de los cambios degenerativos. La patología degenerativa articular del pie es más frecuente en futbolistas que en la población general (hasta en un 60% de casos). La artrosis tibiotarsiana se observó en un 15% de los casos, artrosis subastragalina en el 10%, astragaloescafoidea en un 20% y de la primera articulación metatarsofalángica en el 15%.
Hay otras etiologías, menos frecuentes, de artrosis secundaria, como el depósito de cristales en el cartílago articular (en la gota y la enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato cálcico); alteraciones de la morfología de las superficies articulares por diversas entidades como la necrosis avascular o la displasia epifisaria, o debido al sobrecrecimiento epifisario causado por el comienzo de una artritis reumatoide juvenil o en la hemofilia.
La artrosis mediotarsiana externa es excepcional, pudiendo verse en casos de pie varo traumático. Los cambios degenerativos de la articulación mediotarsiana interna son mucho más frecuentes. La artrosis de la articulación astragaloescafoidea es siempre secundaria. Entre las anomalías que conducen a la artrosis de esta articulación destacan el pie plano valgo evolucionado, diversas secuelas de fracturas que alteran el apoyo del pie, y la sobrecarga mecánica como ocurre en los futbolistas, siendo casi tan frecuente a este nivel como en la articulación metatarsofalángica del primer dedo. En ocasiones puede ser consecuencia de osteonecrosis de escafoides (enfermedad de Muller-Weiss) o secundario a una artrodesis tibiotarsiana. Cualquier proceso que limite el movimiento normal de la articulación subastragalina causa una tensión exagerada sobre la articulación astragaloescafoidea. Como consecuencia, se produce un desgaste excesivo del cartílago articular astragaloescafoideo que conduce a la osteoartrosis. Esta progresión desde un movimiento limitado a la osteoartrosis se produce en el pie plano espástico, en el cual la movilidad subastragalina está limitada por un puente fibroso, cartilaginoso u óseo entre astrágalo y calcáneo. Se produce también en las artritis inflamatorias, particularmente en la artritis reumatoide, donde el movimiento subastragalino está inhibido por la inflamación.
Excepcionalmente, la afectación artrósica puede ser difusa y poliarticular, como en los estadios tardíos del pie plano o en las secuelas de los traumatismos complejos del pie.
CLINICA

La artrosis astragaloescafoidea puede ser clínicamente silente, constituyendo un descubrimiento radiológico fortuito. Clínicamente su particularidad es la localización del dolor, espontáneo o provocado por la torsión del antepié (en la parte media del pie, cara dorsal o sobre el borde interno). Una protuberancia transversal, dura y sensible se encuentra en ocasiones a este nivel.
La historia clínica debe incidir sobre la profesión, actividad deportiva anterior y actual, traumatismos antiguos o recientes, malformaciones de miembros inferiores, alteraciones estáticas conocidas, intensidad del dolor y repercusión funcional.
El examen articular debe ser completo, valorando la movilidad del tobillo, articulaciones Leer más...
( 2783 visualizaciones )   |  enlace permanente   |   ( 3 / 1659 )


<< <Anterior | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | Siguiente> >>


home

shoe sale, 2014 christian louboutin cheap louboutin, red bottom shoes sparkly high heels,prom shoes cheap christian louboutin,prom shoes high heels 2014